Uno de los peores momentos, durante mis tratamientos de quimioterapia, fue la ansiedad. Nunca había sufrido este tipo de afección, en mi vida, y después del primer gotero, es cuando surgió. Sucedió una tarde, en casa. De repente me puse muy nerviosa, más que nerviosa, ansiosa. Me faltaba incluso el aire, y me encontraba muy rara, no sabía muy bien qué me pasaba, pero sabía que algo ocurría. Acudí a urgencias, y después de varias pruebas, me dijeron que lo que tenía, era un ataque de ansiedad. Me recetaron la medicación adecuada para ello, y volví a casa. Más tranquila, porque ya sabía qué era lo que me había pasado, y también, porque tenía una solución para el resto del tratamiento. Normalmente, cuando se habla de cáncer y sus efectos secundarios, siempre pensamos en los físicos, en los que se ven. Pérdida de cabello, cejas, piel estropeada, ganancia o pérdida de peso, etc. Pero hay otros efectos, que no se ven, y que son igual o más difíciles de sobrellevar que los físicos como por ejemplo la ansiedad por cáncer.

Los pacientes que viven con cáncer, sienten emociones diferentes, desde el mismo momento en el que te lo comunican (yo me desmayé allí mismo), a lo largo de los tratamientos, e incluso, en ocasiones, después de haber terminado éstos. Muchas veces, el miedo a enfrentarnos a algo desconocido, como es un cáncer, supone unos cambios y unas alteraciones para nosotros, que no habíamos experimentado hasta ese momento. Es una situación, en la que, probablemente, no nos habíamos encontrado nunca, no sabemos qué va a pasar, cómo se va a desarrollar todo. Todos estos pensamientos juntos, en nuestra cabeza, es una bomba de relojería, que si no sabemos o aprendemos a controlarla, puede acabar explotando y repercutir, incluso, en nuestro tratamiento, y, por lo tanto, en nuestra curación.

¿Qué síntomas de ansiedad puede presentar un paciente oncológico?

Los síntomas de ansiedad generalizada, son:

  • Sensación de inquietud.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Sensación de cansarse fácilmente
  • Irritabilidad
  • Tensión muscular
  • Dificultad para dormir.
  • Crisis de llanto.
  • Sentir miedo de forma permanente, latidos cardíacos rápidos.
  • Sufrir síntomas como boca seca, temblor en las manos.

Es un malestar difícil de controlar, y se puede alargar en el tiempo.

La ansiedad y el sufrimiento, a veces, nos puede provocar naúseas y vómitos antes de cada tratamiento, dolor e incluso insomnio. Esto, sin duda alguna, influye en la calidad de vida del paciente, e incluso, esta situación, hace que, en ocasiones el paciente, se salte la visitas de control. Es por ello, que hay que tratarla cuanto antes, para que ésto último no suceda, porque podría ser muy perjudicial para la persona enferma.

¿Qué puede causar ansiedad en una persona con cáncer?

Hay varias causas que pueden provocar ansiedad, en una persona que se encuentre en un tratamiento oncológico. Los pacientes, pueden sufrir ansiedad cuando:

  • Se realizan los exámenes de detección del cáncer.
  • Cuando se encuentran esperando los resultados de alguna prueba.
  • Reciben un diagnóstico de cáncer.
  • Reciben el tratamiento para su enfermedad.
  • Exista preocupación por una recaída de la enfermedad.
  • Dolor. Los pacientes cuyo dolor no se puede controlar con medicina.
  • Tomar ciertos medicamentos, que pueden causar nervios, agitación o ansiedad.

Un diagnóstico de cáncer, puede producir cambios emocionales, de salud mental y de ánimo, y afectar, no sólo a la salud emocional del paciente oncológico, sino también a sus familiares que conviven con ellos, o personas que los cuidan. El cáncer, te cambia la vida, y estos sentimientos de miedo, angustia, se puede ver reflejado, a veces, en el entorno laboral, en el hogar. Es importante identificar cuanto antes estos cambios, y pedir la ayuda, en cuanto sea necesario a un profesional.

¿Qué pacientes oncológicos, son más propensos a la ansiedad?

Existen ciertas personas con cáncer, que pueden ser más propensas a sentir ansiedad, como pueden ser:

  • Personas ya diagnosticadas anteriormente de ansiedad.
  • Antecedentes familiares de ansiedad o depresión.
  • Falta de información.
  • Falta de apoyo de familiares o amigos.
  • Pacientes con un dolor que no está bien controlado.

¿Cómo se puede diagnosticar un trastorno de ansiedad por cáncer?

Realmente, puede ser difícil establecer la diferencia entre, temores normales relacionados con cáncer, y un temor normal grave. El diagnóstico se basa en la manera en que los síntomas, afecten a la calidad de vida del paciente, tipos de síntomas durante el tratamiento oncológico, cuándo se manifestaron y durante cuánto tiempo.

¿Qué tipo de trastornos de ansiedad, puede sufrir un paciente con cáncer?

Estas personas, pueden sufrir diferentes tipos de trastornos por ansiedad:

  • Fobias.
  • Ataques de pánico.
  • Trastorno obsesivo compulsivo. Éste es poco frecuente en pacientes que no lo sufrieran antes de recibir el diagnóstico de cáncer.
  • Ansiedad generalizada.

¿Cómo podemos tratar la ansiedad provocada por un cáncer?

Hay diferentes maneras de tratar los trastornos por ansiedad:

  • Conseguir toda la información necesaria para resolver el problema.
  • Contar siempre con el apoyo de un profesional, que será quien nos realizará un diagnóstico preciso y nos ayudará a paliar los síntomas.
  • Ser flexible. Enfrentar las situaciones a medida que se presentan, sin adelantar ningún acontecimiento (ésto sólo nos generará más ansiedad).
  • Tomar las medicinas, que nos pueda recetar nuestro médico, para paliar momentáneamente esos síntomas que nos perturban.
  • Ayuda con terapia de pareja o familiar.
  • Baños relajantes, y aceites desestresantes naturales (Aceite Antistress- Green Nature).

Lo más importante, y como siempre solemos recomendar, al mínimo síntoma extraño que podamos notar durante nuestros tratamientos para el cáncer, debemos consultar siempre con nuestro oncólogo. Él siempre es quien mejor nos conoce, y sabe lo que nos puede ocurrir en cada momento. Su ayuda es imprescindible. Esta ansiedad que aparece durante el cáncer, posiblemente remitirá en cuanto todo acabe, y vayas recuperándote, e incluso antes, como me ocurrió a mí. En cuanto supe lo que me pasaba, y tuve las herramientas necesarias para aliviarlo, estuve fenomenal, hasta terminar mi tratamiento.

Así, que no tengas miedo, si ves que algo raro ocurre de repente, consulta, busca ayuda, y todo irá fenomenal. ¡¡¡¡Ánimo!!!